HISTORIAS EN LA PALMA DE LA MANO, DE Y. KAWABATA.

martes, 26 de febrero de 2013


Así define Kawabata esta obra que reúne más de cien cuentos escritos entre 1923 y 1972,el año de su muerte:
"Muchos escritores, en su juventud, escriben poesía; yo, en lugar de poesía escribí los relatos que caben en la palma de la mano. Entre ellos hay piezas irracionalmente construidas, pero hay varias buenas que fluyeron naturalmente de mi pluma, con espontaneidad...El espiritu poético de mi juventud vive en ellas."
Y el espiritu cinematográfico. De hecho, Kawabata fue coguionista de Una página de locura(1926), película de Kinugasa Teinosuke, hoy considerada un clásico del cine mudo japonés.
En el arranque del cuento "Peces de colores en la azotea" se puede apreciar esta fascinación de Kawabata por los efectos visuales del cine:
Había un espejo grande en la cabecera de la cama de Chiyoko.
Cada noche, al soltarse el cabello y hundir la mejilla en la almohada, se observaba detenidamente en el espejo. La visión de treinta o cuarenta peces de colores cabezas de león aparecería, como rojas flores artificiales sumergidas en un tanque de agua. Algunas noches también la luna se reflejaba en ellos.
Pero la luna no brillaba en el espejo a través de la ventana. En realidad, Chiyoko veía el reflejo de la luna sobre el agua de los tanques en el jardín de la azotea. El espejo era una ilusoria cortina de plata. A causa de esta mirada aguzada, su mente tenía el mismo desgaste que la púa de un fonógrafo. Sintiéndose incapaz de dejar la cama, allí se hacia irremediablemente vieja. Sólo su cabello negro, esparcido sobre la almohada blanca, retenía su juvenil esplendor.


En este libro desfilan todos los temas preferidos por Kawabata: lo autobiográfico condimentado con pinceladas grotescas, surrealistas, oníricas, eróticas,psicopatológicas... Resulta asombroso la capacidad del escritor para absorber todas las influencias de la literatura occidental y fundirlas con los temas tradicionales de la cultura japonesa, desde ,un simple sushi hasta lo puramente religioso que emana del budismo o el shintoísmo. El cuento que abre el volumen, por ejemplo, es una genial variación de la famosa memoria involuntaria de Proust.
Ya que menciono el sushi, se me antoja comparar estas miniaturas de Kawabata con esa modalidad del arte culinario japonés:así como es muy difícil lograr un perfecto equilibrio entre lo crudo y lo cocido, también lo es alcanzar ese equilibrio entre lo racional y lo irracional, entre lo crudamente real y lo puramente fantástico.
Yasunari Kawabata lo logra en este libro.
Nunca ocultó el Premio Nobel oriundo de Osaka su preferencia por el género corto de la narrativa, a pesar de escribir magníficas novelas como "País de Nieve" o "Lo Bello y lo Triste" o su célebre nouvelle"El palacio de las bellas durmientes". De hecho, el último cuento que Kawabata escribió en vida, al parecer, poco antes de suicidarse fue una versión muy abreviada de "País de Nieve". Normalmente, los escritores realizan el proceso contrario: convierten cuentos en novelas. Y no siempre con fortuna.

©Historias en la palma de la mano, de Yasunari Kawabata, Emecé,2005. (Traducción de Amalia Sato, bastante buena, por cierto).

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