PERDIDO

viernes, 26 de enero de 2018

Había perdido el alma
camino hacia el bosque
pero comprendió que el bosque era su alma
y se perdió en aquella húmeda espesura
de alerces,  pinos y robles...
En uno de los bosques había una rama dorada
y-como Eneas- intentó romperla
y así al descender al Averno
ofrecerla como davida a Proserpina
a cambio de besar sus pezones
con aroma de asfodelos.
No pudo separar la rama de la corteza.
Comprendió que esa rama dorada
no era su destino
ni descender al Averno
ni los muslos húmedos
de una diosa...

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